Consecuencias de la crisis

27 Enero 2010 por johnbunburry

Na na na na na na na, na na na na naaaaaa na, na na na na na na na, na na na na naaaaaa.
Na na na na na na na, na na na na naaaaaa na, na na na na na na na, na na na na naaaaaa.

¡Eh! ¿Qué haces? ¿Estás leyendo la canción, como creo que estar observando? Claramente es una estrofa que pertenece a ‘Mi calle’, del grupo Lone Star, un clásico donde las haya.

Me debes pagar en concepto de derechos de autor, ya que gracias a ti, que la has leído en este sitio público, me la van a hacer pagar, así que cuídate mucho de no pagarme tú a mí, que si no voy a por ti. Si al menos la hubieras leído con cascos…

Esta noche en Vallekas…

10 Enero 2010 por johnbunburry

Etiquetados

4 Enero 2010 por johnbunburry

¿Te consideras de izquierdas o de derechas? ¿Rolling o Beatles? ¿Carne o pescado? ¡Qué obsesión! Me pregunto por qué el ser humano tiene (tenemos) la manía de etiquetarlo todo, ¡hay que clasificar! Está bien hacer clasificaciones del reino animal, vegetal o de muchas otras cosas, como las lenguas, o las casas reales, pero cuando tocamos lo abstracto, ¡peligro!

De alguna forma puedo definir mi ideología, que la dejaré para el ámbito privado, pero de ahí a identificarme con los clichés concebidos como un paquete de ideas y directrices, hay un abismo. ¿No se puede tener una opinión individualizada de cada cosa?

Es un problema, hoy día, dar una opinión sobre algo. En cuanto tu opinión encaje en uno de los paquetes de ideas reconocibles estarás perdido, ya supondrán de ti el resto de de tus opiniones. Lo que me intriga de todo esto es cuánto de verdad hay en lo que he dicho. Creo que el problema está en la poca capacidad de reflexión que tenemos. Es mucho más fácil que nos digan qué tenemos que pensar que hacerlo nosotros mismos; si nuestra idea sobre la que sí tenemos una opinión fundada coincide con el banderín ideológico de determinado grupo (generalmente partido político, aunque también me valen religiones o colectivos de carácter “moral”), nos dejamos seducir y arrastrar por el resto del panfleto y adoptamos las demás ideas como nuestras, aunque sean temas que no nos han interesado nunca. Y eso es triste, muy triste. Me cuesta asumir esto como parte de la humanidad, pero creo que en un gran número las personas no son críticas ni se molestan en pensar lo aquello que dicen defender. Lo peor es que si te sales de la línea, es decir, si sobre cada cosa (o sobre determinados temas, que no tienen que ser todos) tienes opiniones basadas en tus conclusiones, te encontrarás solo, ya no pertenecerás ni a un bando ni a otro, y cada uno de los bandos te identificarán del contrario porque no compartes su idea como propia, y eso sólo lleva a un camino para ellos: al bando contrario. Nada de medias tintas, el mundo es en blanco o negro.

Así que ya sabéis, elegid vuestro bando y no oséis expresar ni argumentar una idea propia, porque si no estaréis perdidos.

Por cierto, ¿qué pensáis del aborto?

Primeras reflexiones profundas del año

1 Enero 2010 por johnbunburry

Hoy necesito actividades de baja actividad cerebral… ¡la tele!

PD: Por cierto, si veo un programa en TVE, ¿cómo haré para ir al aseo si no va a haber publicidad?

¿Qui va ser en Joan Petit?

27 Diciembre 2009 por johnbunburry

- El Joan Petit quan balla, balla balla balla, el Joan Petit quan balla, balla amb el dit. Amb el dit dit dit, amb la mà mà mà.
- ¿Qué canción cantas? -li vaig preguntar jo intrigat.
- La del Joan Petit. ¿No la conoces?
- ¿Debería?
- Claro que sí, es muy conocida, se le canta a los niños.
- Hombre, a mí no me han cantando muchas canciones en valenciano cuando era pequeño…
- Pues mi compañera de trabajo se la sabía en castellano, aunque a mí me gusta más en valenciano.

I em vaig oblidar del tema fins que un dia mirant la tele vaig sentir que parlaven d’en Joan Petit. ¡La cançó!, vaig pensar. I hi vaig parar orella i vaig sentir la història d’en Joan Petit, que va resultar interessant i tot.

Imagino que molts de vosaltres heu sentit i coneixeu la cançó d’en Joan Petit. Doncs heu de saber que el tal Joan Petit és un personatge de la cultura occitana (si no ho sabeu, Occitània és la zona del sud de França, una mica de Catalunya i part d’Itàlia on es parlava, i es parla encara d’alguna forma, la llengua occitana -aranès a la Vall d’Aran -). Va ser un pagès que pels designis de la vida va acabar capitanejant la Revolta dels Crocants contra el rei francès Lluís XIV en 1643 al poble de Vilafranca de Roergue, França. Però va ser capturat i condemnat al martiri de la roda, que consistia en aixafar cadascuna de les parts del cos amb una roda de carro. Diu la història, imagino que llegenda, que en Joan Petit anava bellugant-se o ballant a mesura que li anaven aixafant totes les parts del seu cos. El que no sé és si bellugava cada part que encara li quedava sana o bellugava les que tenia aixafades, però el que em sembla és que ho feia a modo de burla, i això és el que relata la cançó.

La cançó va esdevenir popular a Catalunya, País Valencià i fins i tot al País Basc (en basc). I com heu llegit, crec que existeix una versió en castellà que jo desconec, però si algú la coneix que ho digui o balli per a sempre. La melodia de les versions d’Occitània i País Basc són semblants, mentre que les versions de Catalunya i París Valencià canvien.

La versió en català és així:

En Joan petit quan balla,
balla, balla, balla.
En Joan petit quan balla,
balla amb el dit.
Amb el dit, dit, dit,
ara balla en Joan petit.

En Joan petit quan balla,
balla, balla, balla.
En Joan petit quan balla,
balla amb el mà.
Amb la mà, mà, mà
amb el dit, dit, dit,
ara balla en Joan petit.

En Joan petit quan balla,
balla, balla, balla.
En Joan petit quan balla,
balla amb el braç.
Amb el braç, braç, braç,
amb la mà, mà, mà,
amb el dit, dit, dit,
ara balla en Joan petit.

En Joan petit quan balla,
balla, balla, balla.
En Joan petit quan balla,
balla amb el peu.
Amb el peu, peu, peu,
amb el braç, braç, braç,
amb la mà, mà, mà,
amb el dit, dit, dit,
ara balla en Joan petit.

Amb el colze, front, ulls, nas, boca, …

Us deixo uns enllaços que he consultat, i la resta és del que me’n recordo que vaig veure a la tele.

- http://atzagaia.blogspot.com/2008/01/per-qu-balla-en-joan-petit.html
- http://ca.wikipedia.org/wiki/Joan_Petit_%28can%C3%A7%C3%B3%29
- http://www.mamalisa.com/?t=ss&p=1796&c=45 (versions en català i castellà)
- http://www.mamalisa.com/?lang=Occitan&t=ss&p=491 (versionss en occità i castellà)

Detective por un día

21 Diciembre 2009 por johnbunburry

Cierta tarde que salí a hacer fotos por el barrio (Vallekas, por si alguien no lo sabe) me encontré de pronto con dos personas que retraté de forma casual. He aquí la foto:

¡Borbones! (omitiré el nombre real de la hermandad a la que creo que pertenecían, para evitar problemas), pensé yo. La tarde había ido tranquila y ya había hecho las fotos que me propuse hacer. Sin saber muy bien por qué, pensé que sería divertido seguirlos y ver qué hacían. Además, así pondría en prácticas mis dotes detectivescas.

Se paraban a intentar captar gente, pero los transeúntes alegaban, muy educadamante, no querer saber nada de su “grupo” (no voy a llamarlos secta porque eso no sería conveniente). Nóstese que mi inexperiencia y mi estado de nervios (seguir a la gente me pone nervioso, sí) me hacía tomar fotos borrosas sin darme cuenta. Yo y el modo manual… Por eso evito poner las ampliaciones, así no se ve :P

Decidí pararme en una esquina y esperar agazapado.

Y al final cruzaron…

Los seguí a prudente distancia, no fuera que me viesen y me intentaran captar a mí.

Pero decidieron cambiar de rumbo.

Y dejé que se fueran, por fin, concluyendo que como detective no me ganaré la vida.

Antes de compartir piso piénsatelo

1 Diciembre 2009 por johnbunburry

Lo primero es avisaros que los hechos que leeréis son verídicos, sólo se han alterado algunos nombres.

Resulta que la novia de mi amigo Clark, Sònia, vivía de alquiler compartiendo piso. La titular del contrato era una chica de un país remoto y lejano llamado Cretinolandia, dominado por dictadores, y se llamaba Fem. A los pocos días de haber Sònia entrado a vivir a la casa, Fem se mostró bastante extraña. El primer hecho que perturbó la convivencia fue que el pobre Aitor, quien había entrado en la casa a vivir a la vez que Sònia, no calló en gracia a Fem, y ésta, aduciendo “problemas de incompatibilidad” basados en argumentos tan sólidos como “las malas vibraciones” o “el karma”, intentó echarle a la calle a los diez días de estar Aitor allí. Sònia contempló desde su posición de observadora la situación, y pensó “si las barbas de tu vecinos ves quemar…”

Pasaron dos meses en los que Aitor aguantó lo que pudo, pese a sus súplicas, y finalmente se marchó. Fem, cada día más loca, organizaba y dirigía la vida de la casa a su antojo. Las promesas iniciales de participar todos los habitantes de la casa de un contrato común se desvanecieron al mismo ritmo que subió la gravedad de las locuras propias de Cretinolandia de las que adolecía Fem. Pero antes de que Aitor abandonase la casa llegó al piso Tex-Mex, quien estuvo conviviendo en la habitación de Fem, no sabemos si pagándole el alquiler a base de sexo gratis. Cuando Tex-Mex ocupó la habitación de Aitor no tardaron en surgir las tensiones entre él y Fem. Tex-Mex, chico algo golfillo, empezó a pasear por el piso a su novia y a su amante, y eso propició que Fem le odiase, lo que se tradujo en malas caras y comentarios por la espalda.

Mientras todo lo anterior sucedía, cierto día Fem decidió algo que marcó el principio del fin en la casa. Para entenderlo antes hay que explicar una cosa: Fem llevaba dos años en paro por voluntad propia, pues decidió que se había ganado ese descanso después de años de trabajo (eso decía), pero sus cortas luces no le hicieron ver que en el mundo había una cosa que se llamaba crisis económica, así que se encontró que cuando quiso reaccionar ya era demasiado tarde y se quedó sin ingresos. Una persona normal habría previsto algo así, pero no la pobre Fem, y no sólo eso, hay que sumar el agravante de que cuando Fem sufría una crisis personal se deshacía de todas sus pertenencias, lo cual significaba un esfuerzo económico importante. El caso es que cierto día Fem decidió alquilar su habitación para hacer frente a los gastos económicos y a sus nulos ingresos. El lector inteligente habrá apreciado que he dicho SU HABITACIÓN, de lo que surge la siguiente pregunta: ¿dónde narices iba a vivir Fem? La respuesta, extraña: en el salón.

La pobre Sònia se quedó, de la noche a la mañana, sin salón. Pagaba el mismo alquiler pero tenía derecho a menos trozo de casa, ¡genial! A comer a la habitación, a ver la tele a la habitación… menos mal que aún podía cocinar en la cocina, y he dicho aún. La nueva inquilina de la habitación, proveniente de un lloc que no vull anomenar, y de nombre Noire, tuvo un paso fugaz que a penas rozó el mes. Noire, de carácter fuerte, se pasaba todo el día hablando por teléfono cuando Fem no estaba en casa (y por ende en el salón) porque el aparato estaba allí, pero claro, cuando Fem pasaba esos días enteros llorando en su mega-habitación y no salía, la pobre Noire se subía por las paredes por no poder hablar con el camacu de su novio. La tormenta se desató el día que Noire le pidió a Fem un inalámbrico, a ver si colaba. Sònia, Tex-Mex y Fem se negaron a pagarlo, por lo que Noire desesperada le narró a gritos esto a su novio por teléfono (el suyo, claro, y eso cuesta y duele). Por su parte, Tex-Mex tuvo en la pila dos semanas platos sin fregar que Sònia había visto dejar allí, pero él lo negó y lo negó, hasta que una conversación “a cuatro” zanjó el tema y los fregó finalmente al verse descubierto.

Finalmente Noire abandonó la habitación. Tex-Mex no tardó. Quién pagó y quién no, mi amigo nunca lo ha averiguado. El caso es que en el lugar de Tex-Mex entró The Invisble Man, quien hizo gala de su nombre al no ser avistado por Sònia más que en dos ocasiones. El caso es que la habitación que quedó libre, la de Noire, no era fácilmente alquilable, ya que es difícil vender a alguien la moto de “bonita habitación con derecho a todo… menos a salón”. Y el tiempo pasaba, y sin dinero ni ingresos, las deudas de Fem crecían. Así que llegó el día en el que Fem, de buen grado, le dijo a Sònia que en dos meses tendría que abandonar la habitación. “Perfecto”, dijo Sònia, “te pago este mes y el último te lo cobras de la fianza”. Cerrado el acuerdo verbalmente y pagado el mes acordado todo parecía discurrir con normalidad hasta que una visita fugaz de Tex-Mex dos semanas después de su marcha dio un giro de 180 grados; después de marcharse Tex-Mex entró Fem en la habitación de Sònia y dijo: “Cambio de planes, tienes que abandonar el piso a finales de mes”. Bonita jugada: hacer pagar el mes para darle la fianza a otro, y encima te quedas pensando si verás la fianza, la cual, al ser reclamada dijo que se devolvería a la entrega de llaves una vez vacía la habitación, y si podía ser antes de final de mes, mejor.

El último mes fue un infiero: los platos y la basura se fueron acumulando en la cocina con el único fin de boicotear a Sònia. Fem no sabía cómo echarla antes de tiempo. The Invisible Man seguía viviendo, pero no hacía mucho ruido. Los últimos días fueron bastante duros, sin posibilidad de hacer uso de la cocina, que olía desechos y a putrefacción. Sònia, cual irreductible galo, resistió hasta el final. Para colmo, Sònia recibió una llamada de la casera, quien se hizo con su número, y le informo que Fem debía 2000 euros de alquiler. ¿Las drogas? ¿La prostitución? ¿La financiación del partido de la liberación de Cretinolandia? Quién sabe a dónde había ido a parar el dinero…

La recuperación de la fianza vino precedida de una discusión en la que el cinismo por negarlo todo se adueñó de Fem; llegó a negar cosas que Sònia había visto. Fem estaba loca, fuera de sí, demostrando que la cordura jamás había habitado en su cabeza. En su discurso Fem se contradijo por momentos, no se daba cuenta, era penoso.

De camino a la nueva casa Sònia y Clark determinaron que no podía quedar la cosa así. Por suerte existía una copia oculta de las llaves de la casa, así que tirando de agenda llamaron a sus inseparables amigos para organizar una cena de despedida de la casa con comida basura de esa que mancha mucho con decenas de bolsitas de kétchup, no todas con destino alimenticio. Lástima que no pude ir, pero Clark que me lo ha contado todo. Después de cenar pacíficamente, el colofón fin de cena llegó con la colocación de la basura en la puerta de la habitación de Fem, de donde no se había dignado a salir, ya fuera por cobardía, miedo o simple locura. La salida de la habitación se convirtió en el estercolero en el que Fem había convertido la cocina, se le devolvió todo lo que había creado más un plus de kétchup, todo a su legítima dueña. En su puerta acabaron estampados los tomates podridos que había dejado en la nevera haciéndola inútil, junto a su puerta se virtió la taza con chocolate con mo que llevaba dos semanas en el fregadero, y en definitiva, todos los cacharros con comida podrida acabaron esparcidos junto a su puerta, y parte de ellos pasaron debajo de ésta.

Con éstas, todos abandonaron la casa orgullosos de haber contribuido a una buena acción y de haber repartido un poco de justicia universal.

Música de la buena

11 Noviembre 2009 por johnbunburry

Ahora que el CD agoniza, relegándose a ser un recuerdo del pasado, qué mejor que rescatar aquello que nunca debió morir. He arreglado mi viejo tocadiscos. Creo que tocará aumentar la colección. Y es que en el fondo, el vinilo se oye mejor.

Regresión a la infancia

1 Noviembre 2009 por johnbunburry

Estaba en una tienda de chinos comprando algo para comer y de pronto me topé con una peonza… y no lo pude evitar:

Ésta que veis no es la primera que compré, ésa debe estar en el andén de la estación de Atocha, no preguntéis cómo llegó hasta allí.

Cuando la fiesta nacional… Yo me quedo en la cama igual

12 Octubre 2009 por johnbunburry

¿Hoy es fiesta? Es verdad, no he ido a trabajar. Leo en El País:

“Los constantes abucheos a Zapatero marcan el desfile del Día de la Fiesta Nacional”

Cosa que me deja soprendido, pues yo pensaba que no iba gente a esas cosas. Pues va a ser que va, y mucha. Me consuelo pensando que este año al menos no me han despertado los aviones, como otras veces.

Y es que ya lo decía Paco Ibáñez en su canción, que os dejo aquí:

Disfrutad de este día, que al menos no hay que ir al trabajo.