Pongamos por caso que en un lugar remoto donde la justicia reina y la bondad de sus habitantes es la tónica habitual del transcurrir de los días, un ser maligno y despiadado decide imponer su ley a base de malas artes y acciones poco decorosas. Pongamos por caso también que pese a las hostilidades recibidas en contra, las injusticias se intentan solucionar hablando e intentando hacer entrar en razón a tan iracundo ser. Pese a tan noble propósito, el ser demoníaco continúa con sus jugarretas. Al final, la habitante contra la que eran dirigidas todas estas artimañas tiene que abandonar el lugar.
Pero la historia no ha querido que tamaño atropello quedase impune y que el ser desgraciado, horrible y gigante recorriera el lugar riéndose a carcajadas regocijándose de su pútrida proeza. La venganza ha sido perpetrada con nocturnidad y alevosía, es decir, llamando de noche al telefonillo y dejándolo atascado con una cáscara de pipa. Y aviso, el ejército de venganza volverá las veces que le salga de los c…
Etiquetas: venganza
22 Junio 2009 a las 8:11 pm |
JAJAJAJA, los que no conozcan la historia se les va a quedar un cara… jajajaja, por cierto, has revisado el texto?mmmm, no sé, yo de usted lo leería de nuevo…. Una única arma: UNA PIPA!!! la venganza será terrible!!!! JOJOJOJO
25 Junio 2009 a las 10:26 pm |
Se os va de las manos…
29 Junio 2009 a las 4:55 pm |
La Liga de la Justicia
…
siempre iremos allá dónde se nos necesite,
siempre que haya alguien a quién ayudar,
siempre que haya un timbre por atascar,
siempre cáscara de pipa en mano,
siempre dispuestos a hacer alguna que otra putadilla